Hacer mas que quejarse

El día de hoy no voy a quejarme, o no mucho al menos. Simplemente quiero comentarles sobre un sitio que tienes que tener en cuenta.
Se trata de OpenQube.IO, un sitio donde puedes calificar las empresas donde has trabajado, para que quienes esten buscando nuevos destinos laborales, tengan la oportunidad de conocer las opiniones de los empleados que trabajan o trabajaron en la empresa. Quizás la opinión de una sola persona, sobre su experiencia laboral en un determinado lugar, no es suficiente para tomar como parametro en una elección laboral, pero si ves la misma opinión de muchas personas, ya el panorama es mas amplio.
Sin mas, les presento OpenQube.IO, el sitio que te cuenta, lo que las consultoras no te cuentan.

openqube

 

Un año en la empresa

Un año en una empresa puede significar mucho tiempo, pero en la práctica se pasa volando.

Hace un año éramos unos cuantos más, seguramente más felices y menos desgastados. Por diferentes razones, se fueron o los fueron. Ahora somos cuatro menos, tenemos más o menos la misma carga de trabajo, con muchos más clientes (el famoso “leverage“), y todo es bastante más complicado, ya que tenemos nuevas credenciales de acceso, nuevos citrix, nuevos sharepoints, muchas más ppts que leer, cursos internos, y no sólo eso, sino que hay muchos de ellos que se tienen que renovar anualmente, pero no es el foco del post aquí, probablemente luego hagamos algún otro referido a los trainings, éste va por otro lado.

Más allá de que las condiciones en los gigantes globales no sean las ideales, he tenido la suerte (al menos yo), de contar como compañeros de trabajo a personas excepcionales, desde el pendejo que salió del secundario y obtuvo casi su primer trabajo, hasta el tipo super experimentado capo de todos los capos que anda cerca del medio siglo. Puedo decir orgullosamente que a mi lado, la gente que estuvo fue siempre genial. Y si a alguno le tiraban mierda por alguna razón, tal vez no la vi, o le vi algo positivo (esto no implica que a alguien que no le tiraran flores le encontrara algo de qué quejarme). Pero más allá de eso, siempre fueron buenas personas, de buen corazón, responsables, y nunca dispuestos a cagarte, o a negarte una mano en algo, buenos profesionales. Es como si al ser un soldado raso de una corporación, no te afectaran muchísimas de las cosas que andan dando vuelta y te contaminan, porque todavía usás (por suerte), un poco más el putty o el rdp que el Powerpoint o el Visio. Usás las neuronas en descular cómo mierda resolver un issue técnico, como arreglar el bardo del kernel, cuál carajo de las opciones de registry resolverá el problema, cómo mejorar un script en python,  en vez de ver las entradas del Word 2013 (qué MIERDA que es el Word 2013 por favor, parece un Powerpoint con un frame del lado izquierdo), cómo hacer el reporte más lindo o visualizar los colorcitos del dashboard de algún cliente para luego reflejarlos en un gráfico de torta. Pero tampoco es el objetivo de este post, las mierdas formales no técnicas con las que convivimos.

Las primeras semanas son alegres, porque estás entrando, sos el nuevo, hay una esperanza, una sonrisa, y tratás de encajar. Además, si intentaran encajarte trabajo, simplemente no lo podrías hacer, porque no tenés usuario en casi ningún lado. Tu team leader ya sabe la respuesta a “tenés usuario en el cliente XXX”. La respuesta es “no”. Obviamente luego de esto seguramente tendrás que entrar a sharepoints y llenar formularios de acceso para alguna que otra cosa, tickets de alta. Cosa que es buenísimo, tener usuario en alrededor de 200 cuentas, donde seguramente cuando te crean la última ya se te venció o borraron el de otra (por la falta de uso, ya que si no lo mantenés activo durante 30 días te lo vuelan).

Y uno se trata de adaptar, pero ves que las cosas no están bien, la empresa viene en tobogán hacia abajo, hay que bajar costos, hacer más con la misma gente. Más regatas con menos remeros con más otros puestos de siglas varias. Más líneas perpendiculares de color verde dibujadas con tinta transparente.

Te tratás de adaptar a las herramientas nuevas. A tu herramienta principal ya la conocías, y todos te decían que era una mierda (allá por cuando era versión 1). Cuando te dan acceso accedés a la flamante versión 3, y resulta ser que es más mierda que la versión 2 (te dicen todos). La herramienta no está muy copada, es cierto, pero pensás que no puede estar TAN mal. Y luego, cuando tenés que usarla para trabajar, te das cuenta de que le falta esto, el otro, hace cosas al pedo, hay cosas que no funcionan, y que si la hubieran programado los monos contratados de Mr. Burns para hacer el libro, probablemente habría salido un poco mejor. Un año después, doy fe que la herramienta es peor. Es peor no sólo porque no cumple con el objetivo que tiene, sino porque actualización tras actualización, además de las mejoras estéticas y alguna que otra satisfacción de alguien que pidió algo y se lo pusieron, sigue sin servir en el fondo. El ejemplo más práctico que se me ocurre, es como si tuvieras un sintonizador de televisión de canales de aire, que solamente capte bien el canal 2, y el 7. Digamos, sí, televisión ves, un par de canales, pero no sirve para todos, no aplica al resto.

La carga de horas por suerte es igual, solamente tengo tres herramientas diferentes (las mismas que cuando empecé). Es algo positivo que algo sea exactamente tan tedioso como hace 365 días.

En cuanto al lugar físico, qué les puedo decir… Antes hacía full home worker y venía de onda para conocer a la gente, charlar en los almuerzos, aprender y formar parte del grupo. Ahora tengo que venir sí o sí a la oficina, y encima me cambiaron de lugar. Antes tenía una relativamente pasable vista a la calle, con un escritorio (rotativo) amplio, donde no me chocaba con la silla de mi compañero. Ahora estoy en un pasillo de mierda, con una ventana que no da a la calle, en un lugar chiquitísimo donde cuando estiro los brazos trompeo al que está detrás mío, y por si fuera poco, me tengo que volver loco para enchufar la notebook (tirarme al piso es la primera tarea para comenzar el día).

Las máquinas de café las cambiaron, antes había diferentes, una que molía, otra que no, había tres o cuatro opciones. A cada uno de los “colaboradores” nos gustaba una máquina distinta, y estaba bueno. Ahora todas las máquinas son iguales, y puedo decir que efectivamente, son todas la misma mierda.

Hace un año no había casi sindicalismo en la empresa, hoy casi tampoco.

En el equipo somos cuatro menos que hace un año. Casi nos miramos como sobrevivientes, pero ya nos avisaron que la gente del norte quiere bajar costos y mover algunos puestos a otros países más económicos. Así que pronto seremos menos.

Estamos en el 2014, un año de fútbol. Imagínense si el Barsa reemplazara a Lionel Messi con 20 nigerianos. Se estarían ahorrando mucha plata probablemente. Probablemente en el torneo no brillaría el equipo como ahora, pero seguro que alguien justificaría diciendo “hemos bajado los costos notablemente y ahora contamos con más especialistas en la materia“. Ahora podemos poner a 20 nigerianos rotativos corriendo 90 minutos cada uno todos seguidos durante 24 horas sin parar. Pero los 20 nigerianos no te meten un gol, corren sí, pero no son Lionel Messi.

Si un albañil te levanta una pared en 3 días, tal vez tres te la levanten en uno solo, pero no porque pongas 30 albañiles (coordinados por un maestro mayor de obras) te la levanten en 60 minutos.

Sé que como argentino soy más barato que un yanqui. Que globalmente el sueldo de un tipo de allá serían como al menos 2 argentinos, y tal vez un argentino sean, supongamos, 2 trabajadores de India (ojo que quiero hablar de costos nomás, no de capacidades), y probablemente un profesional de India equivale al de 2 de Burkina Faso. La pregunta es ¿con los 8 tipos de Burkina Faso, hago uno yanqui? Probablemente no, porque la empresa es yanqui. Imaginate si nosotros nos molestamos cuando damos de alta el teléfono y nos atiende un cordobés, o cuando llamamos al soporte de Samsung y te atiende un venezolano. NO ES LO MISMO.

Se bajan costos económicos, pero el objetivo final señores, el de hacer goles, se deja de cumplir.

Un año después en la empresa, básicamente las cosas están peor, no sólo en mi equipo, en los otros también, imagínense que hay pobres almas que a diario deben sufrir con LEAN o sus derivados.

Pero no hay que ser tan negativo, debo reconocer que me aumentaron el sueldo un 15% entre ese período. Ustedes dirán “no te podés quejar”, pero en realidad sabemos que el mensaje es “…Argentina es uno de los 2 países del Planeta Tierra que tiene aumento autorizado…“. Lo malo es que hace un año, por ejemplo, en el supermercado el cartón de leche Sancor me costaba $7,50, y ahora cuesta $14,50. O sea, por más que tuviera un aumento sindicalizado del 30% en algún otro rubro, no podría paliar lo que la inflación comió de mi bolsillo.

Mi empresa dice que somos en cierta forma unos privilegiadios, y que no nos conviene si nos aumentaran el sueldo con la inflación…

Horas trabajadas

Como si no fuera poco los sueldos paupérrimos, las exigencias absurdas, los managers incompetentes, y los cursos online que nos obligan a tomar, hay que trackear las horas trabajadas. Evidentemente no se invento la solución definitiva para este asunto, porque no solo que cada empresa utiliza una herramienta distinta (obviamente) si no que utilizan VARIAS HERRAMIENTAS CON LA MISMA INFORMACIÓN!!!!!!
Excel, Claim, Máximo, GTT, Omega, CATW, Proactive, TimeSheet, SAP  etc etc,

Cada una con sus códigos, cada una con su interfaz, y entre todas, no completan una.
Trabajar para varias cuentas puede ser un dolor de cabeza, trabajar para distintos proyectos en varias cuentas es un  #$%”%&&!!!#$%=&!!!
Vos que sistema de traking de horas usas?